Nadie podía alcanzarme, nadie podía vencerme,
alzándome solo en mi reino de hielo.
Escarcha y oscuridad,
veneno y silencio.
Y me gustaba, mi dama de luz.
Pero nunca había visto un alma como la tuya,
brillante como nada que hubiera conocido,
una nueva estrella dando calor a mi vida,
tan preciosa, tan radiante, tan dolorosa.
Y lo necesitaba, mi dama de luz.
Así que te busqué, pequeña,
y la luna me mostró tu rostro,
las aguas susurraron tu nombre,
los vientos me trajeron tu olor.
Podrías haber sido cualquier otra persona,
pero tú, oh, tú,
¿por qué tú?
Intenté apartarte de mi camino,
intenté vencer a este maldito destino,
pero no hay hielo que pueda enfriar tu sonrisa y me gustas,
mi dama de luz y te necesito,
mi dama de luz.
¿Qué puedo hacer, oh, qué puedo hacer si eres la única a la que no debería mirar?
Podrías haber tenido cualquier otro rostro,
cualquier otro nombre,
cualquier otro olor.
Podrías haber sido cualquier otra persona,
¿por qué tú?
No hay comentarios:
Publicar un comentario