Mi amada, está bien, no estás sola. Porque cuando tú te sientes sola yo también. Mi amada, no abras tus ojos todavía, ¿está bien? Pero no te quedes dormida.
Mi amada, no es "moriría por ti", si no que he decidido que viviré por ti. Por supuesto, juntos. Contigo, ahora, por siempre...
Ya no te ames más, porque yo me encargo de lo que falta.
Mi amada, aún si volviéramos a nacer yo sería yo, y tú serías tú. Lo diré otra vez: siempre, siempre...
Mi amada, abre esos ojos lentamente. Es lo mismo de siempre, ¿no? Eso es bueno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario